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Entorno

La villa de Alburquerque, declarada conjunto histórico artístico, se levanta a los pies de la sierra de San Pedro, muy próxima a la frontera portuguesa. Famosa por su soberbio castillo, la localidad cuenta además con otros muchos atractivos turísticos como son su arquitectura típica, la gastronomía, su festival medieval o el entorno natural en el que se enclava, que convierten a esta localidad un destino idóneo tanto para los amantes de la naturaleza y los deportes de aventura como para los aficionados a la caza mayor y menor.


A visitar...

Castillo de Alburquerque









Festival Medieval









Ruta del Castillo de Azagala










La montería


Alburqueque
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A sólo media hora de la ciudad de Badajoz, la Villa de Alburquerque posee innumerables atractivos de diferente índole que hacen que merezca la pena conocerla. La localidad es famosa por su Castillo de Luna, que se levanta majestuoso sobre los paisajes de Los Baldíos de Alburquerque y que es uno de los mejor conservados de toda España, ya que apenas si ha sufrido modificaciones en su estructura desde que se edificó en la edad media. Por encima de todo llama la atención su formidable torre del homenaje.
La villa está declarada Conjunto Histórico artístico. Está separada en dos partes claramente diferenciadas: el barrio medieval o Villa Adentro y Villa Afuera. La primera es un entramado de calles angostas que conserva dos puertas de entrada, las de la Villa y Valencia, y diferentes portadas ojivales. Visita obligada es la del pozo de Alcántara, fechado en el año 1643. En cuanto a Villa Afuera, se origina a partir del siglo XV, cuando la población sobrepasó el recinto amurallado. Reseñables son algunas de sus calles con casas solariegas y su Iglesia de San Mateo, de una única nave y construida en el XVII.foto de
Por lo que respecta a las edificaciones religiosas, destaca la iglesia de Santa María del Mercado. Fue edificada en el siglo XV con un estilo mudéjar. De su interior, sobresale su retablo mayor, del siglo XVI, integrado por una quincena de tablas goticistas de autor anónimo. Dentro del castillo se encuentra otra iglesia que merece la pena conocer, la de Santa María la Mayor del Castillo, un templo románico de transición con tres naves cubiertas por bóvedas de cañón y soportes de pilares con columnas.
foto de En el panorama festivo sobresale el festival medieval Villa de Alburquerque, a mediados de agosto, en el que se recrean escenas medievales, como torneos a caballo y a pie, aquelarres o teatros. También merece mención especial otro festival, el Contem-pop-ránea, el festival nacional indie por excelencia y que cada mes de julio congrega en la localidad a destacados grupos del panorama independiente español, miles de seguidores y prensa especializada. Alburquerque es además conocido por su Semana Santa, en la que se recrean los principales pasajes de la Pasión de Cristo en las proximidades del castillo.
La gastronomía es otro de los mayores atractivos de Alburquerque. Además de una suculenta repostería, en la localidad se pueden degustar platos típicos tan sabrosos como la perdiz a la cartujana, el mojo de pestorejo o el lechón al horno.


Naturaleza

La villa de Alburquerque está emplazada entre sierras y a los pies de una de ellas, la de San Pedro. Este conjunto montañoso es uno de los espacios naturales más importantes de Extremadura. Posee una gran diversidad de especies de flora y fauna, muchas de ellas protegidas, que lo hacen realmente atractivo para los aficionados a la biología, la micología o el senderismo. Igualmente, la sierra de San Pedro está catalogada como Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA), por lo que durante todo el año acuden a ella buen número de profesionales y aficionados a la ornitología. En sus tierras habitan el buitre leonado, el milano real y el negro, el águila perdicera y el elanio azul, entre otras aves. Además, con un poco de suerte, podrá contemplarse algún ejemplar de la bella y majestuosa águila imperial ibérica o de cigüeña negra. Pero quien se decida a realizar alguna ruta por esta zona, no sólo verá aves, sino que a buen seguro podrá observar grupos de ciervos o de gamos. Más difícil será encontrar a alguno de los linces que habitan en este espacio.
El patrimonio paisajístico de la sierra de San Pedro es extraordinario. En ella se alternan parajes representativos de la dehesa extremeña y otros de sierra con continuas subidas y bajadas. Como especies vegetales predominan las encinas y los alcornoques, que se combinan con grandes masas de jara y de matorral espeso. Sus 2.600 kilómetros cuadrados están recorridos por multitud de ríos, entre ellos el Tajo, y riachuelos.
Al patrimonio natural de la sierra de San Pedro hay que sumarle que en ella se halla el conjunto de dólmenes mayor y mejor conservado de Europa Occidental, considerado Bien de Interés Cultural.
En la comarca existen varias empresas dedicadas a los deportes de aventura y a las actividades de turismo interior. Desde el hotel le indicaremos como ponerse en contacto con ellas.


Caza y pesca

Alburquerque se sitúa en una zona de caza mayor y menor privilegiada. Los alcornoques, encinas, jaras y matorrales constituyen un hábitat magnífico para los ciervos, gamos y jabalíes, que encuentran abundante comida a lo largo de todo el año. Durante la temporada de caza se celebran en la comarca numerosas monterías, con varias empresas dedicadas a esta actividad en la zona.
Los aficionados a la pesca también disponen de magníficos lugares para su práctica. La cercana sierra de San Pedro está recorrida por numerosos ríos y riachuelos. También están próximos los embalses de Villar del Rey y el río Gévora. Éste último es el único río truchero que existe en toda la provincia. Es coto de pesca y abundan además el calandrino, la pardilla, la anguila y el cacho. En cuanto al embalse de Villar del Rey, es coto de pesca y en él se pueden capturar carpas, black-bass, barbos y bodas.

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